Alimentarse no es un deporte, pero el deporte necesita buena alimentación

Alimentarse no es un deporte, pero el deporte necesita buena alimentación

Hoy en día, el deporte ha llegado a ser sinónimo del cuidado de la salud y de buena calidad de vida en la   que mucha gente se está interesando y ha comenzado a practicar con más frecuencia y conciencia,  sobre todo si lo elegimos como deporte o práctica tanto  a nivel profesional como recreativo. Para ello  es muy importante  tener en cuenta que se necesita de una buena alimentación para obtener los resultados esperados en el mismo, pues si una persona se alimenta de manera adecuada, las probabilidades de sentir fatiga excesiva en el cuerpo disminuyen considerablemente.

Infinidad de trabajos y publicaciones científicas dan crédito a las ventajas de la actividad física, tanto a nivel físico, psíquico y socio afectivo. A nivel físico disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, previene la hipertensión arterial, disminuye el riesgo de la aparición de diabetes, reduce los valores de triglicéridos, eleva el colesterol bueno (HDL), mejora la digestión y regula el ritmo intestinal, además, disminuye el riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer.

A nivel psíquico puede reducir el riesgo de demencia e impedimentos cognitivos leves, también mejora el estado de ánimo. Libera tensiones y mejora el estrés, la ansiedad y depresión. Permite afrontar la vida con mayor entusiasmo, optimismo y disposición.

Es un medio de integración en diferentes grupos humanos, evitando el aislamiento y estimulando a la socialización. Las diferentes disciplinas deportivas requieren concentración, coordinación y precisión, por esta razón ayuda a mantener un cerebro en forma y para ello requiere de una correcta alimentación.

Es determinante hablar del entrenamiento invisible, que es aquel que lleva una preparación previa tanto en hidratación como en alimentación. La actividad física requiere grandes cantidades de oxígeno para generar la energía necesaria para el ejercicio prolongado.

Las calorías necesarias para una práctica como ésta van en el rango de las 3500 a 4500 calorías diarias. El aporte calórico debe ser calculado de manera individualizada, ya que se requiere estipular las calorías necesarias de cada deportista y éstas se calculan  de acuerdo a la estatura, la edad y la masa muscular, además es necesario saber, si hay o no algún grado  de sobrepeso si es que lo tuviera. En caso de presentarlo hay que evitar una reducción brusca del peso corporal, ya que, esta reducción  va a estar a expensas principalmente, de la pérdida de líquidos, vitaminas y minerales, trayendo como consecuencia la deshidratación celular, produciendo taquicardia, hipertensión arterial, boca seca, digestión lenta, disminución en la producción de orina, somnolencia y pérdida de la concentración y coordinación.

El plan de alimentación deberá tener los pilares fundamentales de una alimentación saludable en lo que se refiere a hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. La energía que se utiliza durante la actividad física es a expensas de los hidratos de carbono y de las grasas, en cambio las proteínas tienen una función estructural y son el principal nutriente para la formación y reposición muscular del organismo.

Los hidratos de carbono constituyen entre el 50 y 60% de la alimentación diaria. En el organismo la mayor parte de los hidratos de carbono se almacena dentro de la célula en forma de glucógeno y es depositado en el músculo en el momento de poca actividad muscular para luego ser degradado cuando haga falta, o sea, durante la competencia.

Los hidratos de carbono los encontramos en la leche, frutas, verduras, pastas, legumbres, harinas, granos, semillas, azúcar y miel.

Las grasas deben cubrir entre el 30 a 35% diario de nuestra alimentación. Es conveniente reducir el consumo de grasas animales, ya que contienen colesterol y están asociadas a enfermedades coronarias y aumento del colesterol malo, son de digestión lenta retrasando el correcto vaciamiento gástrico, desaconsejadas en la actividad física. Las encontramos en las carnes grasas, la piel del pollo, manteca, crema, margarina, lácteos enteros y productos de pastelería. Para ello, priorizar el consumo de grasas vegetales como son los aceites vegetales, frutas secas, palta, semillas y aceitunas.

Las proteínas pueden estar ligeramente aumentadas, a razón de 1,3 a 1,4 gramos por kilogramo de peso corporal, evitar el consumo exagerado ya que presentan mucha sobrecarga renal.

Cabe destacar la importancia de una correcta alimentación ya que la causa de fatiga muscular está asociada a una mala alimentación, mala hidratación y déficit muscular.

Precisamente si nos referimos al déficit muscular éste está asociado principalmente al déficit de bajo consumo de vitaminas y minerales, que los encontramos precisamente en las frutas y verduras. Las vitaminas actúan como elementos esenciales de las enzimas y coenzimas, que son vitales para el metabolismo de las grasas y de los hidratos de carbono. Tienen funciones específicas para mantener la salud y promover el crecimiento. El organismo las necesita en pequeñas cantidades pero necesarias para las reacciones metabólicas a nivel celular, intervienen en la producción de energía, en la formación de tejidos y el control de la utilización de los alimentos por parte del cuerpo.

Los minerales son compuestos que se encuentran en pequeñas cantidades en el organismo, indispensables para su correcto funcionamiento y deben ser incorporados en una alimentación balanceada. Tienen relación directa con la formación y mantenimiento de huesos y dientes, el transporte de oxígeno, mantener el equilibrio del líquido corporal, de ahí su importancia.

En cuanto a las bebidas, el deporte es una situación donde el cuerpo pierde mucho líquido por la transpiración. A partir de los 30 a 40 minutos es conveniente rehidratarse. Hay que tener presente que el sudor perdido no sólo contiene agua sino también sal, potasio, magnesio, hierro y vitamina C, para eso es fundamental la elección de la bebida a consumir, por eso se recomiendan bebidas isotónicas o jugos de frutas naturales ya que aportan potasio, magnesio y vitamina C.

Con todo lo expuesto podemos concluir que alimentarse no es un deporte, pero para hacer deportes saludablemente, hace falta una buena alimentación…

Comments

4 Comentarios en “Alimentarse no es un deporte, pero el deporte necesita buena alimentación”

  1. Lorena dice:

    Hola Cecilia!
    Estoy entrenando muy fuerte para una maratón y quisiera bajar 4 kilos, pero sin perder rendimiento ni poner en riesgo mi salud.
    Alguna recomendación? Como organizar una nutrición deportiva?
    Gracias!
    Lorena (38 años)

    • Cecilia dice:

      Hola Lorena, te sugiero que consultes con un especialista, ya que las recomendaciones nutricionales deben ser individuales y adaptadas a cada caso en particular.
      Gracias por tu comentario, saludos
      Cecilia

  2. Daiana dice:

    Hola Cecilia buenas tardes,queria consultarte si estas atendiendo en consultorios en capital federal y cuanto me sale la consulta. gracias

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