La sal… ¿de la vida?

La sal… ¿de la vida?

Frase conocida si las hay, pero, analicemos si es solo una frase o tiene efectos perjudiciales en la salud, y, si de salud se trata que mejor que estar informados y ese es el fin de este espacio. Grata fue mi sorpresa, cuando, el otro día, en una salida de amigas, descubrimos que no había sal en las mesas y si se deseaba su consumo había que solicitarla especialmente. La  hipertensión (presión arterial igual o superior a 140/90 mm/HG) afecta a más de un tercio de los adultos. Según estudios experimentales, un 25% de la población mundial sufre de hipertensión y se estima que de continuar así, en el año 2025, la prevalencia aumentará en un 60%. Recordemos que la hipertensión es una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares y hoy en día, esta patología ocupa la primera causa de muerte a nivel mundial. También es la desencadenate de enfermedades como el infarto agudo del miocardio y el accidente cerebro vascular. Al parecer la ingesta de alimentos ricos en sal, junto con la obesidad y el sedentarismo, estaría contribuyendo al desarrollo de esta enfermedad. Actualmente el consumo diario de sodio está estimado entre 10 y 12 gramos por día, siendo su recomendación entre 2 a 4 gramos.  Si bien es fácil detectar la presencia de sodio en el salero de mesa cabe decir que el sodio se encuentra en la gran mayoría de los alimentos y no sólo los de sabor salados también en los alimentos dulces, como es el caso de los dulces, mermeladas y golosinas, e incluso la encontramos también en las bebidas, ¡si hasta el agua tiene sal!

Te estarás preguntando entonces ¿tengo alguna chance de zafar? Y como siempre la respuesta no se hace esperar, te digo que sí siempre con prevención y educación para la salud. Te voy a dar algunas sugerencias para evitar el exceso de sodio diario:

  • Evita llevar el salero a la mesa
  • Cocina sin sal, ya que si la cocción es en un medio líquido (agua, salsas, hervido, etc.) se diluye en el agua perdiendo su sabor.
  • Utiliza para condimentar especias como es el tomillo, laurel, romero, pimienta, pimentón, ají molido, etc.
  • Lee atentamente las etiquetas de los alimentos para saber la cantidad de sodio que posee.
  • Los alimentos procesados e industrializados todos tienen sodio como conservante.
  • Evita todo tipo de snacks (papas fritas, chizitos, palitos, maníes).
  • Todos los alimentos tienen un sabor propio, no lo tapes con la sal, descubre su verdadero sabor.
  • Procura hacer comida casera controlando la incorporación de sodio.

Si bien estamos hablando en la población adulta, los niños y adolescentes no quedan exceptuados, ya que los hábitos alimentarios de los mismos se basan especialmente en alimentos procesado y comida chatarra. La presión arterial en niños puede ser un indicador del riesgo de hipertensión en la vida adulta. La ingesta de sal podría jugar un rol importante en la regulación de la presión arterial en los niños.

La evidencia es contundente, la disminución del consumo de sal en la población en general se traduce en una disminución significativa de la presión arterial, la reducción prolongada del consumo de sal es particularmente efectiva en aquellos que tienen presión alta.

No podemos mirar más para el costado y debemos hacernos cargo de mejorar nuestra alimentación y nuestra calidad de vida.  El grandioso Carlitos Balá nos preguntaba ¿Qué gusto tiene la sal? Ya sabemos que es salada y conociendo la respuesta será hora de degustar e incursionar en otros sabores, para eso se necesita de la combinación de sabores  y poner en práctica la imaginación para que tus platos sean sabrosos recurriendo a otros condimentos que no sea la sal…

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