Que se esconde detrás de las etiquetas de los alimentos

Que se esconde detrás de las etiquetas de los alimentos

Si buscamos la definición de etiquetado de alimentos  los entendidos nos dicen que esas etiquetas son el principal medio de comunicación entre  productores de alimentos y los consumidores finales. Pero aquí cabe preguntarse  si ese “principal medio de comunicación” los productores lo utilizan correctamente o guardan un as en su manga.

En uno de mis primeros viajes por EEUU me maravillaba yendo a los supermercados (¡Je! Y bueno, que se le va a hacer… cada uno tiene su vicio) y ver que cada alimento que encontraba en las góndolas,  detallaba específicamente su contenido en nutrientes y aporte nutricional, me asombraba. Imaginaba y me preguntaba cuándo  esa realidad llegaría a Argentina. Bueno esa realidad llegó pero al analizarla a diario, me preocupa, porque es  más lo que oscurece que lo que aclara.

Vamos a ver que sucede con nuestro etiquetado nacional...

Es de carácter  obligatorio que todo producto elaborado y envasado debe llevar “Rótulo”,  dice el Código Alimentario Argentino (CAA), por lo tanto mi propuesta es clara y  precisa: hay que aprender a leer los rótulos de manera correcta.

La primera pregunta que  realizan  mis pacientes es esta: ¿Es verdad todo lo que dicen las etiquetas? Mi respuesta  es siempre la misma: el CAA dice que “Todo  alimento, condimento, bebida, sus materias primas y aditivos, deben ser expresamente autorizados”. Este código es ecléctico,  está en permanente modificación, por lo que las autoridades deben obligatoriamente conocer cada nueva actualización. Si lo traducimos de manera sencilla significa que, si está en la etiqueta, tiene que primero haber sido aprobado por el CAA, por lo tanto  la información es fidedigna.

Entonces, te preguntarás en dónde está la trampa. Las primeras etiquetas datan del año 1996 y la  información era expresada en una porción de 100grs, claramente identificable, eso ha cambiado mucho en la  actualidad.

Lo primero que  identificaba un  producto descremado era el color verde, ya que así idealizaba la vida sana y natural, hoy en día  quedó identificado el color pero no respeta la teoría original, cualquier envase puede ser verde.

Las letras son, ex profeso, muy diminutas para dificultar la lectura y en muchos casos el  fondo, sobre el cual están impresas letras y cifras, confunden y/ o distraen nuestra lectura.

El valor de referencia del producto: es el punto más complicado, no hay  consenso en las porciones, así que cada productor o empresa la realiza a gusto y piacere, porque lo único que exige el CAA es que esté la información. La porción puede estar expresada en 100grs de alimento o en la totalidad del envase, de ahí su valor calórico, pero lo que más llama la atención es que está expresado en una referencia imposible de equiparar, por ejemplo calculado en cucharadas. Acaba de salir al mercado una barrita de cereal con dulce de leche y en su envase dice que tiene 72 calorías, pero es engañosa, porque tiene 144 calorías, Ocurre que la empresa puso la cifra de calorías “hablando”  sólo de media barrita, ¿Y la otra media?

Basta de engaños, que más allá de saciar la ansiedad de lucro de algunas empresas alimenticias, en realidad puede ser muy perjudicial para la salud. Una información falaz, o tergiversada en la etiqueta de un alimento puede provocar daños en algun consumidor que ingiera algo que no le hace bien. Por eso, mientras las autoridades se decidan a ponerse firmes en este tema que es fundamental para proteger a la población, yo les propongo un método totalmente valedero para saber que es lo que estamos adquiriendo:

No tengan vergüenza, pongan una lupa en el bolsillo del caballero o cartera de la dama para hacer las conversiones ó evaluaciones correctas de la cantidad de calorías del producto a consumir…No es difícil, sólo hay que intentarlo. No es bueno ser prejuicioso ni etiquetar, pero peor es que nos vendan envases con etiquetas que son espejitos de colores…Espejitos que engañan y pueden enfermar.

Comments

9 Comentarios en “Que se esconde detrás de las etiquetas de los alimentos”

  1. karina fuks dice:

    muy buenas tus apreciaciones las voy a poner a poner en practica al comprar…besos

  2. karina fuks dice:

    muy buenas tus apreciaciones las voy a poner a poner en practica al comprar…besos

  3. Daniela dice:

    Si Cecilia. Con los alfajore de arroz pasa lo mismo. Hara dos semanas cambiaron la etiqueta pero hasta entonces tanto el de limon como el marroc decian 75 calorias por porcion pero si leias la letra chica la porcion era de 12 gr. mientras que el alfajor tiene 26 gr.Te escucho cada viernes y me divierte mucho la dupla que haces con Pablo. beso

    • Cecilia dice:

      Hola Daniela ese es mi mensaje, que se lea correctamente el etiquetado porque es muy útil y que nadie decida que comer por nosotros.
      Cariños Ceci

  4. Daniela dice:

    Justamente ayer me compré un alfajor de arroz que no habia probado nunca, Body Vida el cual sale mucho más barato que el Chocoarroz Dely Light y supuestamente tiene menos calorías que éste. Pero decía que tiene 74 calorías, lo que me pareció muy poco. Es cierto?

  5. FABIANA CESAR dice:

    QUISIERA SABER A QUE LLAMA MARROC Y A QUE NOUGAT EL CODIGO ALIMENTARIO ARGENTINO.
    SDS. GRACIAS

    • Cecilia dice:

      Hola Fabiana te paso la informacion a tu pregunta: Nougat: Con este nombre se entiende una pasta de sacarosa y glucosa, con clara de huevo o albúmina comestible, adicionada de almendras, avellanas o maníes, aromatizados y coloreados con colorantes de uso permitido.

      Bocadito “Marroc”: bocadito de chocolate y nougat, cada uno pesa unos 14 gramos, la porción de 2 unidades aporta:140 calorías.
      Cariños Cecilia

  6. pablo dice:

    Creo que sos demasiado indulgente con las corporaciones alimenticias, no sólo es falaz lo que ponen en las etiquetas, sino que el 90% de los productos que nos venden contienen innumerables tóxicos para el organismo, tales como grasas trans, conservantes, acidulantes, realzadores de sabor, etc etc. Eso sin contar que ya estamos bastante mal alimentados al consumir muchísima más harina y granos de lo que el ser humano tolera, en el paleolítico no se conocían los revioles ni tampoco las enfermedades de la modernidad. Sin ánimo de ofender, creo que es muy reducida tu información, no está mal, pero falta muchísima información diferencial para que los ciudadanos salgan de la oscuridad. Acaso los lácteos que sistemáticamente publicita la serenísima son realmente necesarios para el organismo? NO será simplemente un gran negocio? Serán los lacteos saludables para el organismo humano? Serán saludables los inumerables químicos con que se inyectan estos productos? Te dejo mis inquietudes. Muchos saludos

    • Cecilia dice:

      Gracias Pablo por tu aporte, comparto totalmente. Lo que deseo es concientizar a los usuarios de estos productos y que reparen en la información nutricional, más allá del envase o etiqueta atractiva. Es un debate que me lleva explicarlo más de una hora cuando doy seminarios. Mis notas son a mero tono informativo para despertar inquietudes y que reparen más en el tema propuesto.
      Te agradezco nuevamente por participar en la página.
      Cariños Ceci

Responder a Cecilia