¡Adelgázame!

¡Adelgázame!

Me llama poderosamente la atención que últimamente atiendo en mi consultorio pacientes que “no desean” hacer dieta y que no quieren implementar un cambio en su estilo de vida cotidiana, pero que a su vez están totalmente desconformes con su peso actual. Concurren en busca de algún tratamiento mágico, como si yo fuera una astróloga tirando el tarot. Indago sobre deseos y motivaciones para realizar el cambio y si bien está un poco desdibujado, en el horizonte, el deseo por bajar se les hace imperioso. Muchos se recuestan en la silla y poniéndose las manos detrás de la nuca miran desafiantes implorando ¡Adelgázame! Me suena a la película de Almodóvar diciendo ¡Átame! o simplemente como exige Robert De Niro en el filme ¡Analízame!

La propuesta que traen es clara y contundente: “pedime lo que quieras menos dieta y actividad física”, es el ruego, cual persona que quiere recibirse de arquitecto y diga “pedime cualquier cosa menos dibujar maquetas y estudiar”. ¿Suena lógico?

Suena tan ilógico como el ¡Adelgázame!

Pues bien, ya sabemos que si no implemento algún cambio en mis hábitos alimentarios y en mi relación con la comida el resultado de un descenso exitoso no va a producirse. Entonces la pregunta que me tengo que realizar es ¿Qué estoy dispuesto hacer para cambiar? Suena más sustentable.

Para ello hay alimentos y rutinas en mí que son modificables y otras que no son modificables. Sistemáticamente escucho en reuniones sociales o cumpleaños que cuando se ofrece una porción de torta alguien responde sistemáticamente “no gracias, estoy a dieta”. Me pregunto una porción de torta ¿atentaría con tu descenso? ¿Y si probamos cuidarte en tu casa y disfrutar el evento? Si, podrías decir, por favor que mi porción sea pequeña, sin más explicación que esa. El cuidado de la salud es una circunstancia de índole privada no tenés que hacerla pública y menos justificar tu decisión de cuidarte…

Vayamos a otro ejemplo si te reunís con tus amigos a comer el asado de los jueves a la noche, esa situación no es modificable, no quieras cortar la rutina para cuidarte la cual esperas toda la semana y te hace feliz, pero si es muy probable que puedas dejar los paquetes de galletitas que engullís en la oficina y eso si es modificable y con el ahorro de calorías de las galletitas resérvalo para el asado con los muchachos.

Pero también estoy de acuerdo que un plan alimentario saludable lo debes cultivar aunque las ganas no aparezcan, o me vas a decir que cuando agarras el limpia baños decís ¡que suerte, voy a limpiar el baño!, no lo creo, pero sabes que hay que hacerlo aunque no se tenga ganas porque es peor el baño sucio. Con la comida debería ser similar, van a haber días en los que estén más motivados y días en que estén menos pero algo deberán hacer.

Ahora te voy a dar algunos tips para que puedas realizar sin que el esfuerzo sea mayor, eso si, alguno vas a tener que adherir:

  • Reduce el tamaño de la porción: Esto es como el plan de pagos de un auto o plasma, lo sacas en cuotas, todos los meses vas pagando la cuota hasta finalizar con el plazo de pago. Acá es lo mismo, vas ahorrando pequeñas porciones de lo que comes habitualmente y en un plazo, como en cuotas, llegarás al peso deseado. Por ejemplo: come 1 empanada menos, evita la segunda fruta después del postre, deja tres ravioles en el plato.
  •  Aumenta el volumen: Cuando uno deja de comer: si exacto, cuando estás lleno y como se lograría la saciedad con pocas calorías con mucho líquido y muchas verduras. Secreto consúmelas antes de la primera porción de pizza, porque al final nadie te hará comer la ensalada.
  • Realiza varias comidas por día: Pequeñas porciones, varias veces por día hará que estemos satisfechos todo el día y no pasar hambre.
  • Movimiento: Por último proponete moverte más. No es necesario que levantes el parquet del living y pongas una pileta de natación, ni que te compres la última plataforma vibratoria de última generación, simplemente muévete. Saca a pasear más seguido al perro, bájate una parada antes del colectivo, sube alguna escalera, limpia la casa, lava el auto, con eso será suficiente.

 

No parece tan difícil ¿no? Es tan simple como que estos pequeños cambios harán maravillas en el peso. Eso si,  una vez que decides hacer un cambio, mantenlo y nunca pongas la marcha atrás. Recuerda la fábula de la liebre y la tortuga, la liebre sabiéndose más veloz solía descansar a la vera del camino, mientras que la tortuga sabiéndose más lenta y con dificultades nunca dejó de caminar, aunque con pasos pequeños y siempre constantes logró llegar a la meta primero. No importa el tiempo que te lleve  adelgazar, sólo hay que intentarlo, ir paso a paso y disfrutar de la vida, no sufrirla…

Comments

8 Comentarios en “¡Adelgázame!”

  1. solange dice:

    hola cecilia me encanto la nota creo que hoy muchos comemos fuera de hora sin tener conciencia de lo que comemos , vimos al full y a veces no olvidamos de comer sano y ordenado me incluyo voy a ver si puedo poner en practica tus consejos .

  2. Geraldine dice:

    Hago todo lo que decís! Gracias por recordarmelo! Besote Chechu!

  3. Chechu dice:

    Chechu, me encata lo que decís. Yo soy bastante flaca y me interesa ciudar mi salud, no adelgazar! tus consejos son super útiles! Gracias por compartirlos!

    • Cecilia dice:

      Hola Chechu, me alegro que te sean útiles los consejos, la idea es cuidarse para tener una excelente calidad de vida, y como verás, no es tan difícil.
      Cariños Ceci

  4. Gustavo dice:

    Chechu: en esta nota describis una parte fundamental para poder hacer una dieta o cualquier emprendimiento en la vida: poner todo el entusiasmo y la intencion para alcanzar el objetivo. Y alli van a entender esa magia que convierte una tostada de pan integral con queso blanco en una delicia, sobre todo cuando entendemos y descubrimos lo bien que nos hace. Gracias

    • Cecilia dice:

      Hola Gustavo, las elecciones dependen exclusivamente de nosotros, si uno opta por la correcta la vida va a ser más sencilla, aunque en el camino haya tentaciones. Debés probarlas, degustarlas, no privarte de ellas pero moderadamente.
      Cariños Ceci

      • Gustavo dice:

        Gracias Cecilia. Lo que nos tienta es porque nos gusta. Que bueno que sos de esas personas que entienden que se puede ceder ante las tentaciones. Lo mejor es que ademas tenes la inteligencia de aceptarlo y moderarlo para que sea adecuado. Alguien me dijo alguna vez que la vida tiene un antes y un despues de conocer a una nutricionista. Estoy seguro que se refería a alguien como vos. Gracias.

        • María Laura dice:

          Es verdad lo del antes y el después…cuando comenzamos a ser más reaponsables y sabemos que eso que comemos es lo que somos ya no hay retorno y la verdad es lo que dice Cehu, no es tan difícil

Responder a solange