¡Felices Pascuas!

¡Felices Pascuas!

Ya estamos en  Pascuas, estos días tienen una connotación  de recogimiento muy especial, pero eventualmente, el objetivo está puesto en que es lo que vamos a hacer con tantos días feriados. Se imponen las escapadas afuera o nos atiborramos de compromisos sociales, que  tienen  en el fondo un listado completo de lo que vamos a comer. Este fin de semana, puede convertirse en un disparador del exceso de peso. Para ello te propongo algunos consejos para salir airosos de este trance, disfrutando de comidas ricas sin que sea un  riesgo para tu balanza.

Si bien nos determinan muchos días de ocio, podríamos aprovecharlos para afianzar nuestra fe y el verdadero significado de esta celebración que es,  fundamentalmente, el comienzo del cristianismo y los hechos que culminaron con la vida terrenal de Jesús y que sentaron las bases de esta religión.

Recordemos que la palabra griega pascha (en castellano pascua) es traducción del arameo phasha y del hebreo pesah, que significan «paso» o «tránsito». Así se emplea en el Evangelio segun San Juan (13,1): «Habiendo llegado la hora de pasar de este mundo al Padre...». Naturalmente, el «paso» pascual significado no es cambio de lugar, sino transformación de existencia. Es transitar nuestra vida de un modo nuevo, y que otra posibilidad de cambio que aprovechar esta semana para lograr lo que tan postergado tenemos a veces. Si bien al tercer Día el Señor resucitó, podemos ofrecernos nuestra propia resurrección y no postergarla más.

Si bien la Última Cena fue el traspaso de Jesús de hombre terrenal a hombre Santo que nuestras cenas no sean las últimas y que inconcientemente, las convirtamos en el  del traspaso de un hombre saludable a otro cargado de colesterol y grasas.

Que “nuestra resurrección” sea apostar a la calidad de vida y si mi alimentación está cargada de calorías y excesos aprovechemos esta oportunidad para cultivar un estilo de alimentación más saludable.

Si bien estamos llenos de significados y simbolismos lo primero que se nos despierta es ese instinto de glotón, al que no deben faltar las empanadas de vigilia, la empanada gallega, el bacalao con legumbres, la rosca de pascua y el tradicional conejo o huevos de chocolate.

Quienes decidieron tomarse licencia con la dieta desde el jueves hasta el domingo, tomen nota: A modo de recetómetro analicemos los datos si de calorías se trata:

  • Empanadas de vigilia: 400 cal.
  • Porción de empanada gallega: 300 cal.
  • Plato de bacalao: 400 cal.
  • Porción de rosca de pascua: 250 cal.
  • Huevo de chocolate o Conejito de chocolate: 150 cal.

Conociendo este aporte calórico la idea no es prohibir, no creo que haya que reemplazar el huevo de chocolate con otro alimento. Lo importante es la moderación.

Para ello es necesario que adoptes ciertos truquitos a la hora de disfrutar.

-Utiliza como acompañamiento de los platos a las ensaladas que aportan volumen, fibra, otorgan saciedad y son muy pobres en calorías.

-Si el postre va a ser la rosca, que el postre de la comida lo hagas a base de frutas.

Evita las bebidas alcohólicas ya que aportan calorías en exceso.

- Salí a caminar para contrarrestar el ingreso de calorías extras.

Que la moderación sea la base. Evita los excesos en las cantidades.

- Bebe abundante cantidad de líquidos no calóricos para que te otorguen saciedad.

La cosa es sencilla, debemos proponernos pasar muchas Pascuas más, y no derrochar la vida en una  sóla. Comer para vivir mejor, no vivir para comer… ¡Felices Pascuas!

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