11 de Agosto…Día del Nutricionista

11 de Agosto…Día del Nutricionista

Si de vocación hablamos, podría decirse que a la mía no la tenía definida. En esa época, aún de estudiante secundario estaba totalmente desdibujada.

Como olvidar el día que llegó mi papá con la “Guía  del Estudiante” bajo el brazo y me dice "a lo mejor esto puede ayudar a decidirte”. El tamaño de dicha guía era más grande que la Biblia y, aunque no tenía mucho entusiasmo en abrirla, igual lo hice. Estaban detalladas todas las carreras, las clásicas y las otras, que jamás pensé que podían existir. Las hojas pasaban frente a mí sin despertar ninguna esperanza. Hasta que llegué a “Nutrición”. Fue en la única hoja que mi atención estuvo demorada por más de cinco minutos. Se detallaban las materias, las cuales me seducían cada vez más y el campo de acción en el que podía ejercer. La noticia fue anunciada en la mesa familiar: “voy a ser nutricionista”, dije emocionada. Al tener un padre médico, el mandato paterno era “serás médica o no serás nada”, me dijo: pero, si por un año más de carrera te recibís de médica. Mi determinación fue más fuerte, no sé si por vocación o por rebeldía, entré a la Universidad de Buenos Aires detrás de la nutrición.

Una vez ingresada comencé con la cursada de las materias a cual más interesante y definitivamente,  el mundo universitario me fue atrapando.

Pensándolo bien, si hacía un  rewind de mi vida, la comida en mi casa ocupaba un papel primordial. Como en una película que pasaba frente a mí, veía a mi madre desplegando platos de comida, que ni en la mesa entraban; a mi abuela batiendo a mano, con un tenedor (no existía la batidora) su infalible crema Chantilly. La variación de postres era digna de un tenedor libre, los cuales ingeríamos como si nada. Mi llegada del colegio, en la que nos esperaba una montaña de panqueques con dulce de leche que bajábamos con mi hermana. Los juegos con mis amigas eran geniales y siempre jugábamos a tomar el té, con comida incluida. Gracias década del 80 por no hacernos tan dependientes de la figura y abrirnos las puertas a los bailes y primeros novios sin complejo alguno.

Hoy, después de ejercer esta carrera por casi 28 años, no me arrepiento de la decisión tomada. La gratificación y la pasión con la que la ejerzo es el gran motor de mi vida. No me veo trabajando en otro rubro que no sea la nutrición.

La vida profesional me ha colmado de gratificaciones, he conocido personalidades que han marcado el camino a seguir, en cuanto a la ética y el respeto por la profesión. Tuve y tengo gran maestros en la vida, no sólo los profesionales que me guiaron sino mis pacientes, que me han colmado de mil historias de vida, con las cuales he enriquecido la mía.

No todos fueron éxitos, he pasado momentos amargos. He ayudado a mucha gente y no he llegado a muchas otras. Me he sentido muy útil en mejorar la calidad de vida de mis pacientes  como en otras no ha llegado mi legado.  Se me han concretado proyectos como me han quedado otros sólo en el olvido y que no han prosperado. Así y todo, con encuentros y desencuentros profesionales agradezco a esta profesión el haberme dejado desarrollar mi vocación en la vida.

 

Por todo esto y muchos más le digo a mis seres queridos y colegas

¡FELIZ DÍA DEL NUTRICIONISTA!

 

Comments

2 Comentarios en “11 de Agosto…Día del Nutricionista”

  1. Noelia dice:

    Hola! Una pregunta, tengo un año para elegir la carrera que quiero seguir, me gusta mucho eso de nutricion, me lo recomendarias?

Responder a Cecilia