Chau, chau… adiós

Chau, chau… adiós

Las letras de canciones suelen inspirarme para escribir estas columnas y confieso que me ayudan bastante en esto de querer comunicarme con ustedes...Por eso el título de esta nota, una metáfora para despedir el 2011 y recibir el 2012…

Y si, aunque no lo querramos aceptar, o nos hagamos los disimulados, cada uno y cada cual estará un año más grande. ¿Recuerdan los versos del cubano Silvio Rodríguez? “ El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos”. Bueno, es verdad… Pero en lugar de deprimirse hay que valorar que esto es la vida. Y vivirla bien es lo mejor que nos puede pasar. Angustiarse no hace más que envejecernos mal, cuidarse, buscar nuevos y saludables hábitos, nos abre senderos nuevos. ¡Hay que vivir cada etapa de la mejor manera! Así que fuera la mala onda, se termina un año y es momento de balances, momento de cierres, pero lo más importante, momento de pensar en vos mismo.

Cientos de cábalas, costumbres y usos se despliegan a la media noche del 31 de Diciembre de cada año. En algunos lugares, el comienzo del año se festeja con la tradición de las 12 uvas: en el  sitio que ocupa cada comensal se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. El significado de este ritual se relaciona con las aspiraciones y anhelos de cada participante y con el deseo expreso de que se conviertan en realidad.

En derredor de la mesa findeañera no todo suele suceder como lo planeamos, hay familiares que no están y no van a estar, otros que están lejos, aquellos que queremos que estén, los que no queremos que estén, pero lo más importante es que te conectes con tu interior. Es un momento de reflexión, de apostar a lo nuevo, a lo no cumplido, nos prometemos que lo que no hicimos este año lo vamos a realizar el que viene, aunque en tu interior sepas que puede  quedar sólo en deseo, pero igual no dejes de prometértelo.

Podemos seguir reflexionando acerca de todo lo vivido y lo que voy a vivir, pero se nos presenta otra oferta impresionante de comidas, que por supuesto no podemos quedar afuera.

Es muy probable que todo lo planificado para la  navidad no haya salido, es probable que una fiesta te haya salido mal, no pierdas la oportunidad que te da la vida y es la revancha y es por eso que te debes decir esta si puedo, esta fiesta la voy a controlar.

Veamos si te puedo ser útil y brindarte algunos consejos que puedas seguir.

  • Lo más común es pensar que como a la noche vas a comer “de todo” estés a tecitos, caldos y mate, nada más errado que este concepto. La preparación del día es trascendental, la clave es llegar con la menor cantidad de hambre posible para no zambullirte de cabeza frente a las exquiciteses preparadas.
  • La idea es que no pierdas la capacidad de selección, come lo que realmente te apetece y no te encuentres diciendo: "viste, no está tan rico”, pero te lo comiste igual, me pregunto si no está rico, ¿Para qué gastar calorías en lo que no vale la pena?
  • Ni se te ocurra sacar el tupper con tu vianda en el medio de la cena. Lleva algún plato apto para vos, pero para que lo puedas compartir…
  • No te ofrezcas a servir a toda la parentela, recuerda que la gran exposición a la comida trae demasiada tentación y es posible que no te puedas controlar.
  • No entres en el “masismo”, ma´si una noche de vida es vida. Pensá que el otro día llega pronto y la culpa puede durar toda la semana.
  • Comenzar con un plato de vegetales verdes, te va a permitir pensar cual es tu conveniencia.
  • Las tradiciones se pueden modificar, te aseguro que si en esa mesa no está la ensalada rusa no es un presagio de desgracia. Sino al contrario, hay que tener una visión más flexible.
  • Proponete comer y beber un 10% menos que el año pasado, con eso será suficiente.
  • Si sos la anfitriona reparte las sobras, si vas a la casa de algún familiar o amigo, no te lleves nunca el paquetito.
  • No bebas alcohol con el estómago vacío, pues su efecto en estas condiciones es mayor y más rápido. No olvides que si bebes de más, aunque sea poco, puede perder los frenos y lanzarse a comer todo lo que no debe.
  • No creas que vas a encontrar  un plato dietético en la mesa, a nadie se le ocurre ofrecerte comida de dieta, entonces recuerda que el as que tenés en toda fiesta es moderar la cantidad y eso si, no puede fallar.
  • Pon el foco en como decorar la casa, poner una buena música, recrear un ambiente cálido y no que recaiga todo en la comida.

Todo año que comienza es una nueva oportunidad que  te brinda la vida y te comparto una frase que me llega y sale del alma…

 Señor, concédeme…

Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar…

Valor para cambiar aquellas que puedo…

Fortaleza para alejarme de lo que no puedo aceptar ni cambiar y

Sabiduría para reconocer la diferencia entre las tres….

 

Por todo esto levanto la copa pensando en ustedes, queridos amigos, y que el próximo año pueda acompañarlos con una calidad de vida más saludable, ya que a eso apostamos juntos.

Es verdad que el tiempo pasa, pero nosotros somos nuestro tiempo. Vivámoslo a pleno

¡Feliz fin de año, Feliz 2012!

Que la paz y la salud sean con nosotros…

Comments

2 Comentarios en “Chau, chau… adiós”

  1. Geraldine dice:

    Gracias por esta nota y todas las anteriores! Gracias por todos los consejos que nos diste durante el año, por enseñarnos a tener mejor calidad de vida!!!! Feliz Año Chechu! Te deseo lo mejor para vos y toda tu familia! Besote enorme!

    • Cecilia dice:

      Geraldine, gracias a vos por interesarte en el tema, mientras haya alguien que le interse su cuidado ahí estaré.
      Brindo por todos y todos y Felicidades!!!

Dejar comentario