Comer sano… ¿decisión o rebeldía?

Comer sano… ¿decisión o rebeldía?

Si de hablar de comida saludable se trata ¿por qué en la población, en general, despierta tanta resistencia? Cuál es la fantasía que a cada uno se le representa. ¿Qué es aburrida? ¿Qué se van a burlar de mí? ¿Qué van a pensar que algo extraño me pasa?

Por qué no asumir con la frente bien alta que quiero cuidar mi salud más allá del prejuicio popular. Hay muchísima evidencia científica que demuestra, que, mediante la alimentación, se mejora la calidad de vida, me alejo de enfermedades producidas por una mala alimentación, que mi expectativa de vida aumenta, etc., etc., etc…

La modificación de hábitos alimentarios es una cuestión de tiempo, todos comprobamos la incomodidad que nos produce realizar un cambio, que todo cambio trae resistencia y que el ser humano es totalmente resistente a los cambios, por temor a lo nuevo o tal vez incapacidad de adaptación… Esa es la cuestión.

Pero, la tendencia se está modificando, quizás por moda o esnobismo, pero vamos en camino de mejores opciones. Grato es para mí observar la nueva tendencia de locales de comidas. Hay una oferta bastante importante de comidas orgánicas, vegetarianas, saludables. Basta pasar por un local de comida que se compra por cuartos, de estilos vegetarianos, a la hora del mediodía y hay demoras por demás. También si prestamos atención a cualquier carta de restaurantes podemos observar como las ensaladas entran dentro de la comida gourmet, se ofrece como plato principal y al mismo precio que cualquier plato y no solo como una mera guarnición. 

Las panaderías con panes llenos de semillas, harinas integrales y hasta frutos secos se ofrecen por doquier. Todos conocemos el beneficio de la fibra, que no solo baja el colesterol sino también previene determinados tipos de cáncer, principalmente el de colon.

Hasta los denominados Alimentos Funcionales (FF) que en un mismo alimento y en igual cantidad aportan mayor cantidad de hierro (para prevenir anemias), mayor cantidad de calcio (para evitar la osteoporosis) o mayor cantidad de lactobacilos (para aumentar las defensas).

Y ni que hablar de las “Yogurterías” que dan paso a otra opción de postre que no sea exclusivo de los helados. La base de yogur es de menor tenor graso, aportan más calcio y son de más fácil digestión, si a esta base le agregamos adicionales como frutos secos, semilla o frutas frescas, hacen una opción más que saludable.

La evidencia está planteada, solo es cuestión de decidirse a iniciar un cambio, el que te lo va a agradecer es tu organismo en su totalidad. ¿No le darías una nueva oportunidad a tu vida... para  mejorarla?

Comienza con pequeños pasos, como si subieses una escalera muy alta, con el único fin de llegar a la cima, en ella va a haber descansos, pasos lentos y otros más rápidos, pero el que no comienza a subir jamás llegará a destino. Nuestro destino está al alcance de tu mano, solo es cuestión de decisión

Aunque parezca contradictorio con el título y el inicio de esta nota, hay que recordar que la falsa rebeldía no sirve. Esa que sólo es una pose no sirve. En cambio si nos rebelamos contra las malas culturas de la alimentación, contra los sistemas engordantes e insalubres, la rebeldía muta en positiva. Vamos a ser rebeldes con causa: tener una buena salud y gozar de la vida, no sufrirla…

Comments

Un comentario en “Comer sano… ¿decisión o rebeldía?”

  1. karina dice:

    CECI: Como siempre me encanta tu nota…y trato de subir esa escalera aunque a veces descanso, me bajo de a ratos, pero siempre retomo la subida, se que es cuestión de decisión…seguire subiendo por el bienestar de mi salud…un abrazo grande

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