El satánico “Doctor Jon” o la grasa al ataque…

El satánico “Doctor Jon” o la grasa al ataque…

Desde hace décadas, James Bond, el espía ingles, es el personaje principal de los films de la exitosa saga del agente 007, que estaba facultado para matar. Interpretado magistralmente por Sean Connery, una de las películas de esa colección que más se destacó fue el Satánico Doctor No... Ahora hay otra historia más truculenta

Un interrogante que siempre  surge es preguntarme qué es lo que lleva a una persona a “atentar” contra su vida. Si nos ponemos a pensar filosóficamente el cuidado de la salud comienza desde el mismo momento en el que somos engendrados. Una vez que la madre conoce su estado de embarazo comienza todo el mecanismo de cuidado extremo, desde la alimentación hasta el control médico. Nacemos y ese cuidado se traslada a no lastimarnos, a tener la consulta pediátrica en orden, el carné de vacunación al día, y etc., etc., etc...

Mucha bibliografía nos avala y que dejan en claro que la vida es el bien más preciado, que poseemos solo una y tenemos que disfrutarla y cuidarla. Entonces... ¿Por qué atentar contra ella conciente o inconcientemente?

En Estados Unidos, más precisamente en Arizona, hay una cadena de hamburgueserías que promueve el consumo de una hamburguesa con una slogan que afirma que por esa hamburguesa “vale la pena morir...”, si, así como lo lees. En realidad hay un metamensaje siniestro  ¿Si vale la pena morir de qué otra manera sino, de un infarto? Esa cadena de hamburguesas se llama Heart Attack Grill (parrilla “El infarto”). Como era de esperar el nombre de cada plato del menú se denomina Bypass, Doble Bypass, Triple Bypass y Cuádruple Bypass, dependiendo de la cantidad de hamburguesas que llevan. Como mero ejemplo el Cuádruple tiene: cuatro hamburguesas de media libra cada uno freídos en grasa de cerdo, un tomate entero cortado en rodajas, media cebolla en rodajas, ocho fetas de queso, y seis rebanadas de pan. ¿Calorías? Claro, ¡ tiene 8000! Sale 12,95 dólares, el menú se completa con una especie de salad bar que obviamente no tiene ensaladas, sino únicamente papas fritas, que uno se sirve cual tenedor libre. Además, venden cigarrillos sin filtro, y si te lo terminas todo, te llevan hasta tu auto en una silla de ruedas como premio.

Como si esto fuera poco al dueño de este local llamado, Jon Basso como le gusta que lo llamen Dr. Jon, ambienta todo el local como si fuese un hospital. Es atendido por exuberantes camareras llamadas “enfermeras”, el pedido no se llama pedido sino “prescripción”, los clientes no se llaman clientes sino “pacientes “y cuando realizan el pedido se les pone una pulserita blanca, no con el nombre ni el grupo sanguíneo del comensal, sino con el menú elegido. Para completar esta farsa en la puerta hay una ambulancia.

Desde la puerta, un enorme cartel advierte: “Este restaurante puede perjudicar seriamente su salud”, cual atado de cigarrillos que advierte “el fumar es perjudicial para la salud”, el Dr. Jon pudo salir airoso de cargos cuando lo detuvieron por atentar contra la salud pública. También pudo esquivar todos los intentos de clausura de sus restaurantes. Allá los estadounidenses con sus marketing necrológico...

Analicemos que efecto produce la grasa animal o saturada en nuestro organismo. El exceso de grasa saturada termina depositándose en nuestras células, arterias y otros órganos provocando problemas de salud, como por ejemplo el aumento del colesterol en la sangre, lo que se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. El exceso de grasa saturada aumenta el colesterol LDL (colesterol malo) en la sangre, pudiendo contribuir también al aumento de peso, al verse favorecido por el exceso de calorías. En resumen significa aumento de peso, arterias tapadas de grasa, caldo de cultivo para desarrollar un accidente cerebrovascular e infarto. Cada uno puede elegir de que manera morir, eso no está prohibido, pero también se puede elegir de que manera vivir y eso si que es más importante. No dejes tu vida en manos de inescrupulosos que buscan lucrar con tu salud. Tal vez el mejor y más grave ejemplo de lo que está sucediendo en la sociedad norteamericana, es la reciente matanza en un cine donde daban Batman. Ese mensaje no se puede tomar en broma. El que da Jon Basso, alias Doctor Jon, tampoco. El no usa rifles automáticos ni metralletas, pero es mucho más ladino, más peligroso…y más silencioso. No es broma, cuidemos nuestra cultura, nuestra salud...

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