Gorda…

Gorda…

“Gorda” es una obra de teatro, escrita por Neil LaBute, que tuvo- en nuestro país- como protagonistas al Puma Goity y una actriz española, la genial Mireia Gubianas. En la misma, Goity interpretaba a un hombre exitoso que se enamora perdidamente de Mireia una mujer inteligente, graciosa, sensual, divertida y con 30 kg de más. “Al conocerse el romance, sus amigos comienzan a hostigarlo con comentarios que llegan a la crueldad y terminan haciendo mella en un hombre, obsesionado con la imagen de triunfador, que transmite. Forzado a defender su relación con Mireia se enfrenta con sus propios preconceptos acerca de las apariencias”, reza el comentario de esta obra.

La pregunta queda instalada: ¿Puede más el prejuicio del afuera que hacerse cargo de sus sentimientos? Tener que incluirla en su familia o en su entorno social, especialmente esto último, provocaba la duda en Goity. Desde ya te habrás imaginado que esta historia no tiene un final feliz y no comeran perdices. Él decide abandonarla para no enfrentar las burlas ajenas. Sin duda triunfaron en la obra, los prejuicios, los preconceptos…

Yo pregunto ¿A una persona querida, hay que decirle que está gorda? ¿Cuál es el verdadero reclamo, me interesa su salud o su aspecto estético?

Lo primero que te puedo decir es que una persona gorda “sabe” que está gorda, por lo tanto no es necesario que se lo hagas notar. Habitualmente se tilda a la persona con exceso de peso como alguien con falta de voluntad, mentirosa o que quiere provocar al mundo exterior con su presencia. Nada de eso ocurre, mi querido lector, una persona está gorda porque sufre nada más y nada menos que de una enfermedad que se llama “Obesidad”. Sabiendo esto tu discurso para enfrentarla debe ser diferente, vos no le echarías la culpa o falta de voluntad a una persona diabética o con enfermedad celíaca.

 

¿Cómo abordar el tema?

- Lo primero que debemos hacer es no dejarlo sólo frente a esta enfermedad, tener una escucha activa, evitar el pelotón de fusilamiento con nuestras preguntas o simplemente con nuestras miradas. Lo miraremos atentamente a los ojos para invitarlo a que hable sin prejuicios, para nos cuente que siente él con su problema. Debemos escuchar atentamente su discurso sin interrumpir mientras habla.

- Mediante preguntas cortas, comprensibles y concretas obtendremos mayor información. Ayuda a que nuestro ser querido se sincere, así nos ganamos su confianza, que él sienta que pertenecemos al mismo equipo.

- Debemos identificar cuáles son sus sentimientos más profundos con respecto a este tema y es importante transmitirle permanentemente que lo entendemos.

- Una pregunta clave es averiguar en qué podemos ayudar, que la demanda sea del otro y no parta de nuestra sabiduría. Que él nos coloque en el lugar que nos quiera colocar.

- Es muy importante encontrar el momento justo, saber esperar es lo más aconsejable, así vamos a tener el terreno fértil para la siembra.

- Si es en un lugar neutral mejor, invítalo a ir a dar una vuelta, pasear el perro, sentarse en una plaza o tomar un café.

- Nunca abordes tu preocupación frente a la presencia de comida, recordá que una persona obesa frente a la comida, que es un estímulo muy fuerte, no va a poder concentrarse en el fin de la reunión.

- Si observas que la persona se angustia, se siente agraviado o enjuiciado, deja la conversación para otro momento, aunque tus intenciones sean buenas.

- Si convives con ella adapta el hogar para que sea un espacio protegido y no un parque de diversiones atiborrado de comida.

- Planifica bien las compras y evita el excedente con la excusa que es para los niños, las visitas, la suegra, etc. Hoy la visita no llega sin avisar, así que no hay que tener alimentos tentadores, si tenés visitas compra en el momento lo que se va a consumir.

- Nunca escondas comida no hagas que tu gordito se convierta en un sabueso haciendo la búsqueda del tesoro para encontrarla.

- Una vez finalizada la reunión resumí, así de esta manera informamos a la otra persona nuestro grado de comprensión, por ejemplo: si no he entendido mal…, lo que estás diciendo es…

La comunicación eficaz entre dos personas se produce cuando la persona interpreta el mensaje que uno pretende entregarle. Demostrarle que para vos lo más importante es su salud y su bienestar. Sino el efecto boomerang va a ser letal, vamos a provocar angustia y por consiguiente una persona con obesidad va a canalizar sus angustias dentro del tarro de las galletitas, un atracón de fideos o un festival de choripan…Como dice Fito Páez, tenemos que entregar nuestro corazón y nuestra comprensión, para ayudarlos…

Comments

4 Comentarios en “Gorda…”

  1. Geraldine dice:

    Muy bueno Chechu! Yo tengo una compañera de trabajo que hace dieta de lunes a viernes y los fines de semana se zarpa…ya le dije que no tiene sentido lo que hace y es como hablar con la pared. A mí me gusta la cerveza pero tomo un litro por semana, medio el sábado y medio el domingo…ya sé que tiene calorías huecas me vas a decir…pero es rica! Besote Chechu!

    • Cecilia dice:

      Hola Geraldine, nadie se puede meter en el tratamiento de nadie, es una desición personal, solo podés acompañar sin recetar. Y lo de la cerveza me parece un exceso, sobre todo siendo mujer que se nos está permitida una medida diaria.
      Cariños Ceci

  2. karina dice:

    Hola Ceci: Muy fuerte esta nota…sobre todo cuando uno sufre esta enfermedad, debes ser muy paciente, receptivo y dejar pasar los comentarios hirientes, pero a la vez tener la fuerza de voluntad para salir adelante porque la decisión de cambio es un arduo trabajo interno no? te mando un beso

Dejar comentario