Mindfulness

Mindfulness

Palabra muy de moda en la actualidad y traducida al español significa “atención plena”.

Aunque la práctica de Mindfulness ha sido recientemente integrada a la Medicina y Psicología de Occidente,  se trata de una práctica muy antigua que se origina hace más de 2500 años y constituye la esencia fundamental de las prácticas Budistas.

Esta práctica está diseñada para pensar en el ahora, en este preciso momento. Habitualmente pensamos en automático, ¿Cuántas veces te viste comiendo galletitas de pie sin el sólo hecho de recordar siquiera cuando abriste el paquete?

Cuando de comida se trata los dos momentos temporales que se manejan son el futuro y el pasado, en ese orden. Pongamos un ejemplo: te encuentras delante de una hermosa porción de torta que se ve irresistible, lo primero que piensas es ”la como, total después no ceno”. Manejamos el tiempo futuro. Pero una vez que se comió esa torta uno piensa “porque me la comí”. Manejo el tiempo pasado.

Ni con el pasado ni con el futuro se puede intervenir, sola y excluyentemente se puede trabajar en el presente y realizarse las siguientes preguntas: ¿Tengo verdaderamente ganas? ¿Voy a disfrutarla? ¿Tengo necesidad de dulce en este momento? ¿La comeré en reacción a otro sentimiento como ansiedad, ira, bronca? Estas y otras preguntas similares se nos agolpan en la cabeza.

Frente a una comida o preparación tentadora se tienen pocas chances de sucumbir a la tentación, y pareciera que es imposible sobrellevar una situación así. Infinidad de veces te has repetido una y otra vez “no lo voy a comer” y en menos de lo que pensabas ya lo estás ingiriendo.

Es acá, en ese preciso instante donde el “mindfulness” dice presente. Y, ¿Cómo aplicarlo?

Mindfulness consiste en traer la atención al momento presente, al aquí y ahora; prestar atención a lo que estamos haciendo en lugar de dejar que nuestra mente vague.

Te propongo que frente a un alimento lo mires, lo observes, lo toques préstale atención si es duro, blando, crocante, esponjoso. No lo engullas de un solo bocado.

Concéntrate específicamente si es que ése alimento vale la pena ser comido, si lo vas a disfrutar. La propuesta es  cultivar nuestra capacidad de concentración atendiendo una cosa a la vez y que en este caso, se trata del acto de la alimentación.

Queda afuera el “lo comí porque fue lo primero que encontré” o “estaba ahí”.

La práctica del mindfulness nos propone el estar presente, en realizar una cosa a la vez o sea, en el aquí y ahora, lo cual baja la ansiedad, reduce el estrés, y la depresión e incrementa la estabilidad emocional.

Dedícate a comer bocado por bocado, degustando y paladeando la porción de alimento que introdujiste en tu boca. Imagina cómo realiza un enólogo una cata de vino, lo mira, lo observa, lo huele, cada trago lo convierte en único. Utiliza el mismo sistema para degustar tus alimentos y conéctate con el momento del estar comiendo.

Es aprender nuevamente a comer

Comments

Dejar comentario