Obesidad: ¿Culpable o inocente?

Obesidad: ¿Culpable o inocente?

Un sentimiento muy generalizado en la atención de los pacientes que padecen obesidad es el estado de “culpa”. Sentimientos como desprecio, vergüenza o angustia son moneda corriente en esta patología. Esos sentimientos generan mayor culpabilidad lo que hace incorporar grandes ingestas de comida, lo que los hace más vulnerables y débiles produciendo en definitiva mayor obesidad y por lo tanto mayor sentimiento de culpa. Es como el perro que se muerde la cola. Ese sentimiento de culpa se genera, habitualmente, por el  no poder manejar la comida ni la tentación y no por el mero hecho de estar gordo.

Habitualmente los obesos sentimos culpa por comer, es un sentimiento que nos hace parecer imperdonables y reprochables, me pregunto porque tanto enjuiciamiento. Es como cuando uno dice “tengo sueño”, es así y se lo perdona u “hoy estoy malhumorado; bánquenme”, también es perdonable. Pero el “tengo hambre” es sencillamente “imperdonable”, ¿no es una situación más, como tantos otras que se nos producen?

La obesidad es una enfermedad. Es lo mismo que uno se sienta culpable por ser diabético, asmático o celíaco. Nada tiene que ver acá la culpa entonces.

Comer es el primer contacto que entablamos con el mundo exterior. Al recién nacido se lo coloca directamente en una teta. Y qué función cumple “esa” teta, cumple la función de protección, de seguridad, de contención y no solo el hecho relacionado con la nutrición. Es el placer primario que registramos, por ello la comida, cumple una función de seguridad y no meramente nutricia. Ante tanto desconcierto social, familiar, laboral uno vuelve a su primer placer que es la comida. ¿Lo tengo que castigar y reprimir tan violentamente? Claro que no. Te propongo que firmes la paz con la comida y la ubiques en el lugar que se merece, no la endioses ni la juzgues como fuente de todos tus males…

Muchas personas encaran el inicio de un tratamiento para demostrar algo a alguien, para darle el gusto a algún familiar que está preocupado por el tema o por indicación de un tercero, ya sea profesional o familiar. Nada de esto va a resultar efectivo sino lo hago por mí y solo por mí.

Solo te pido que te pongas en acción, que la decisión del cambio provenga de tu más profundo interior. Respirá  bien profundo antes de ingerir lo que tienes en la mano, pregúntate si vale la pena hacerlo, puede ser que lo dejes, pero si consideras que vale la pena hazlo. Solo tu determinación  puede cambiar el rumbo, no demores la toma de la decisión.

Ser gordo no significa que le has fallado a alguien, ni siquiera a vos mismo, solo estás enfermo y de una enfermedad se sale con tratamiento. Encara tu día como un “si puedo” más que con un lamento, solo es cuestión de empezar y de vos depende…

Comments

2 Comentarios en “Obesidad: ¿Culpable o inocente?”

  1. karina dice:

    Hola Ceci: Como siempre claras y cada vez mejores tus notas…te mando un gran abrazo

  2. Ana Gassó dice:

    Hola Cecilia!!! Qué lindo libro!! Te felicitooo!!!! El mejor de los éxitos!!!

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