Y ahora… ¿Quién podrá defendernos?

Y ahora… ¿Quién podrá defendernos?

Con el frío, el sistema inmunológico entra en acción. La fortaleza de este complejo sistema es genética pero  hay formas de reforzarla: las vacunas, una buena alimentación y hábitos de vida saludables. Entonces porque es tan importante reforzar el sistema inmunológico, porque nos protege de bacterias, virus y otros organismos patógenos. Una alimentación inadecuada y pobre de nutrientes y minerales debilita nuestro sistema inmune. La mayoría de las enfermedades se originan por tener bajas las defensas del organismo. Muchas veces el sistema inmune desestabilizado no reconoce al cuerpo y comienza a "atacar" y agredir nuestro propio organismo. La alimentación puede reforzar nuestro sistema inmunológico, siempre y cuando sea equilibrada.  Tanto el aporte de calorías en exceso como el déficit de las mismas atentan contra nuestro sistema inmunológico.

Una persona que consume un exceso  de calorías es una persona obesa, lo que no signifique que esté bien nutrida en cuanto a la calidad y cantidad de nutrientes esenciales y esto puede afectar a la capacidad del sistema inmunológico de combatir infecciones, por lo que la obesidad está ligada a una mayor incidencia de enfermedades infecciosas. Además, las personas obesas son más propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares que, a su vez, están relacionadas con alteraciones de la función inmunológica.   

A si mismo, hay quienes que con un consumo bajo de calorías, ya sea por necesidad o decisión (hacer dietas muy bajas en calorías) pueden hacer disminuir la función inmunológica.

Hay un protagonista principal en lo que se refiere al sistema inmune y es el consumo exagerado de grasa. Parece ser que las dietas ricas en grasa reducen la respuesta inmunológica, aumentando así el riesgo de infecciones. Por lo tanto, si se reduce el contenido de grasa en la dieta, la actividad inmunológica aumenta. No obstante, no es sólo una cuestión de cantidad, la procedencia o calidad de las grasas que introducimos en nuestra alimentación cotidiana también es importante. Podemos deducir que la disminución de grasas de origen animal o saturado como por ejemplo los cortes de carnes grasos, manteca, margarina, lácteos enteros, quesos duros, snacks, etc., es de suma importancia para aumentar nuestras defensas.  Es mejor optar por grasas cardiosaludables como el aceite de oliva, frutos secos, aceitunas, carne magras.

Otros grandes aliados son los minerales. El zinc (se encuentra en mariscos, hígado, semillas de calabaza, quesos curados, legumbres y frutos secos, cereales completos, carnes, pescados, huevos y lácteos), el cobre (hígado, riñón, mariscos, legumbres, nueces, semillas, salvado de trigo, cereales integrales, productos con cacao y pasas de uvas) y el selenio (Carne, pescado, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras)  protegen de infecciones, y el hierro (hígado, carnes, pescado, huevo y, en menor proporción, lácteos)  mejora el transporte de oxígeno y la reproducción de glóbulos blancos.

No podemos olvidarnos de las vitaminas que por demás importantes son. Las de mayor relevancia son (A, E y C).

Vitamina A: leche, la manteca, el queso, el huevo, el hígado y los pescados grasos

Vitamina E: Se encuentra en aceites de germen de trigo, soja, girasol, maíz y oliva, preferentemente prensados en crudo y sin cocinar, dado que la extracción de los aceites vegetales a altas temperaturas y la cocción de los alimentos destruyen parte del contenido de vitamina E. También se presenta en germen de trigo, semillas y frutas secas, en especial, almendras.

Vitamina C: frutas cítricas, frutilla, kiwi, melón, frutas tropicales (guayaba, mango, papaya), tomate, ají, crucíferas (brócoli, coliflor, repollitos de Bruselas), berro, espinaca, acelga.

Consumir regularmente productos lácteos fermentados, como yogur, Actimel o Yakult, contribuye, asimismo, a aumentar las defensas inmunológicas. De hecho, hay estudios que demuestran que quienes toman regularmente leches fermentadas presentan, además de una mayor resistencia a los microorganismos que provocan las intoxicaciones alimentárias, un mejor estado del sistema inmunológico.

Ahora si, no hay nada que pueda atentar con tus defensas, solo es cuestión de incluir frecuentemente los alimentos sugerido y decile…Adiós al invierno y ya no vas a tener que pensar en el Chapulín Colorado, para que te venga a defender…

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